El 13 de septiembre de 1956, IBM anunció el IBM 305 RAMAC, el primer ordenador comercial que usaba como almacenamiento secundario una unidad de disco magnético, lo que hoy conocemos como disco duro.

Este armatoste pesaba una tonelada, tenía el tamaño de dos neveras y podía almacenar hasta 5 MB, lo que viene a ser el tamaño de una canción en MP3. Costaba 50.000 dólares, 10.000 por megabyte. Desde luego, no era algo que podías llevar en el bolsillo…

Una unidad de disco duro se compone de uno o varios discos o platos que giran sobre un mismo eje. Los primeros discos duros tenían platos extraíbles que podían medir más de medio metro de diámetro.

Con el tiempo, los discos duros se fueron haciendo más pequeños y con más capacidad. Los primeros para ordenadores personales llegaron a principios de los años 80, pero muy pocos se los podían permitir.

Para que nos hagamos una idea de cómo ha evolucionado el almacenamiento de datos, aquí tenemos un disco duro IBM de 1 GB de 1987 y una tarjeta de memoria SD de 2007 con la misma capacidad. Actualmente hay tarjetas MicroSD (del tamaño de una uña) con más de 1 TB.