En 1993, Charlie Jackson, Jonathan Gay y Michelle Welsh fundaron FutureWave Software. Su primer producto fue SmartSketch, un programa de dibujo vectorial para tabletas digitalizadoras, aunque luego fue portado a Windows y Mac. Más tarde, FutureWave decidió apostar por la animación vectorial, y en mayo de 1996 lanzó FutureSplash Animator. Este software fue el origen de un formato multimedia que acabaría triunfando en la Web. Macromedia compró FutureWave en diciembre del mismo año, y cambió el nombre de FutureSplash por otro con más gancho: Flash.

Con el tiempo, Flash se convirtió en toda una plataforma de desarrollo de aplicaciones y juegos para la Web. Incluso se usaba para crear sitios web completos. Fue la base para portales de vídeos como YouTube, Vimeo o Dailymotion en sus primeros años. El 3 de diciembre de 2005, Adobe compró Macromedia por 3.400 millones de dólares. Para entonces, Flash Player ya estaba instalado en 9 de cada 10 ordenadores.

Sin embargo, todo empezó a torcerse cuando Apple decidió no incluir Flash en sus iPhone y iPad. En abril de 2010, Steve Jobs, por entonces CEO de Apple, escribió una carta abierta criticando a Flash, entre otras razones, por ser “cerrado” y por sus problemas de seguridad y rendimiento. En consecuencia, los desarrolladores empezaron a adoptar otras alternativas, como el trío HTML5-CSS3-JavaScript y WebGL.

En julio de 2017, Adobe anunció el fin de soporte de Flash para finales de 2020. Para entonces, ya había proyectos para conservar animaciones, juegos y aplicaciones en este formato, como el de Internet Archive, Flash Game Archive y Flash Museum, que usan un emulador de código abierto llamado Ruffle para abrirlos directamente en el navegador. Otro proyecto es Flashpoint Archive, que se puede descargar en el ordenador.