Una lista de historias tecnológicas originalmente publicadas en mi primer blog en 2005 y 2006.

  • Unos investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña diseñaron un dispositivo, llamado Petochip, incluido en las batas escolares, con el que los profesores podrían controlar a los niños para que no hagan novillos. El único problema era si un niño se quitaba la bata…
  • El científico surcoreano Kim Jong-Hwan desarrolló un software compuesto de 14 “cromosomas” artificiales, que permitiría a un robot tener sentimientos como felicidad o tristeza, y sensaciones como hambre, sueño o miedo.
  • Ensconce Data Technologies desarrolló una tecnología llamada Dead on Demand (“Muerte bajo demanda”), que hacía que un disco duro se autodestruyese cuando alguien intentaba abrir la carcasa o interrumpir el suministro eléctrico al sistema. Estos discos duros incluían productos químicos que, al activarse, se esparcían por el disco duro dejándolo inservible. También incluían GPS, reconocimiento de voz y sensores de movimiento y temperatura, que se podían programar para activar la autodestrucción.
  • Unos investigadores de la Universidad de Tokushima (Japón) aseguraban que se podía almacenar información en las uñas de las manos. Se escribirían los datos con un rayo láser y se leerían con un microscopio de luz fluorescente. Cada bit de datos mediría 3,1 micras, se podrían almacenar hasta 5 Mb y los datos guardados durarían hasta 6 meses. Y si se quieren destruir los datos, no habría más que usar el cortaúñas…
  • Arbel Electronics desarrolló un sistema para que los baños públicos de Pembrokeshire (Reino Unido) se pudiesen cerrar a distancia y así no tener que ir cerrando cada puerta manualmente. Una vez cerradas, este sistema haría un informe de cuántas veces se ha usado cada inodoro. Y si alguien se quedara encerrado, siempre podría abrir la puerta a mano.
  • Sainul Abideen, un estudiante de Kerala (India), aseguró que se podían almacenar hasta 250 GB en una hoja de papel de tamaño A4. La tecnología “arco iris” (Rainbow Technology) consistía en figuras geométricas coloreadas, impresas con una densidad de 2,7 GB por pulgada. Para leer estas hojas era necesario un escáner especial.